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Los 5 sesgos de la Dirección Musical

Una máxima de la psicología social afirma que aquello que no nos convence refuerza nuestras creencias. Así opera la psique del director o directora de banda/orquesta/coro cuando se apela a su capacidad de juicio y de poner en liza sus usos y costumbres, tanto en lo que a la praxis musical como a aspectos comunicativos y de gestión humanística de colectivos musicales se refiere.

El silencio de los corderos

Una nueva noticia salta a la palestra del requisito lingüístico. Es el caso del clarinetista de la Banda Municipal de Barcelona José Joaquín Sánchez tras 27 años ostentando el puesto que obtuvo por oposición y en cuyo proceso quedó en primer lugar. A priori, parece ser, que mal no tocaba y que este no puede haber sido la causa de su despido, lo que, a la sazón, habría constituido a la sazón la única excusa para prescindir de sus servicios.

¿Cómo se elige un director?

El título es inexacto. Responde a una tradición lamentablemente no superada. Enuncio así con toda la intención para poder matizar su inexactitud. Faltaría añadir “o directora”, ya que su acceso a la élite de la dirección es todavía demasiado tangencial.

Desde que Karajan acudiese a los ensayos la Berliner Philharmoniker con tejanos, camisa sin corbata, jersey de cachemir enrollado al cuello y melena libre de químicos allá en la no tan lejana mitad del siglo XX.

A propósito de Thielemann

Cada inicio de año las redes arden con los comentarios acerca de la interpretación del director de la Wiener Philharmoniker en el celebrado concierto de año nuevo. Para muchas personas es el único acercamiento anual al sinfonismo. Para otros, la única oportunidad de ver un concierto en la televisión pública sin que las ganas de apagar la televisión a los cinco minutos, como ocurre cada sábado y cada domingo a las ocho de la mañana, nos venza.

Dirección Musical. Formar o adiestrar.

El caso más paradigmático siempre ha sido el de la dirección musical. Ese arte que todavía no tiene unos contornos claros a la hora de valorar la excelencia si no prescindimos de la hipérbole y el exhibicionismo.

Dirección musical: enseñar y aprender

Muchas veces he escrito sobre el hábito, maneras y motivaciones de los directores y directoras de orquesta, banda o coro. Del porqué dirigimos. De cuál es nuestra aportación. Y, sobre todo, de la enseñanza (o el aprendizaje, que no es lo mismo) de este cada vez menos valorado arte.

La codicia en la música

El mundo empresarial entiende lo que no logra interiorizar el mundo musical por mucho que éste se empeñe en mostrar una cara de eterna aspiración a ser un negocio en términos financieros, salvando las tan escasas como honrosísimas excepciones, esto esto, aquellos que sí lo han comprendido y que, como ocurre con siempre vigente mito de la caverna, por más que se explica nadie lo ve.

El mito de las escuelas históricas de dirección

La enseñanza de dirección musical está afectada por una concepción de la estructura curricular basada en una quiebra identitaria. Partiendo del hecho de que dirigir corresponde a la misma mecánica sea cual fuere el foco sonoro (banda, orquesta o coro) siendo la única diferencia el conocimiento de cada instrumento y de su optimización, la secuenciación que históricamente se ha venido realizando a la hora de impartir la asignatura de dirección, está fuera de toda razón habida cuenta de la realidad profesional que los grandes maestros han desarrollado.

Memorización de la partitura

Afrontar la lectura de una partitura de Banda para una eventual memorización (la mejor opción para una óptima interpretación) deviene en un proceso de tensión para los estudiantes de dirección (y a no pocos profesionales) al abordar una aproximación textual a ese mapa del tesoro que es la partitura.

EveR vs Kleiber

El Robot EverR 6 ha debutado como director de orquesta en Corea frente a un orgánico de 60 músicos y ante 950 espectadores que lo ovacionaron ampliamente, como dice la crónica del evento. Algún músico, incluso, manifestó que EveR 6 estaba en perfecta armonía con la orquesta.